Nuevas vías

Recuerdo que una de las cosas que más me gustaba cuando era niña era mirar detenidamente las manos llenas de aceite de “andiroba” (arapa guianensis) de las mujeres benzedeiras al hacer masaje en el cuerpo de mis padres. Entonces yo vivía en Santarém, una ciudad en medio de la floresta Amazónica brasileña donde mis padres acudían a esas mujeres llamadas benzedeiras para recibir sus masajes que curaban cualquier dolor. 

Desde entonces yo sabía que Dios había dado ese conocimiento a algunas personas, ellas sabían adonde tenían que tocar el cuerpo humano, era como se ellas pudiesen oír una voz inteligente que las instruía donde tenerse y masajear. Yo entonces sabía que llegaría un día en que cerraría mis ojos y como oír una linda sinfonía mis manos llenas de aceitas también fluirían armoniosamente por los canales energéticos, deteniéndose en los puntos más sensibles del cuerpo humano.

Pero no podía contentarme con mi intuición, deseaba saber más. Fue en esa búsqueda que cambié de país, estudié psicología, construí una base fuerte y aprendí a silenciar para poder fluir. Es un sí, un auto permiso a ser parte de un todo energético que te lleva a vías muy precisas, donde das y recibe y así vuelves a fluir. 

Hoy es un día muy especial, al despertar supe que me encaminaba a un lugar que a tiempos lo buscaba, volví a sentir la misma emoción de cuando observaba los movimientos de las manos de las mujeres benzedeiras. 

Hoy, en Sukha Centro Ayurveda al cerrar los ojos he podido oír una voz suave que guiaba mis manos llenas de Tailam a fluir por los nadis, tocando los puntos marmas del cuerpo, liberando las toxinas y armonizando el cuerpo humano. Finalicé la formación de Marma Massage de la Terapia Ayurveda, ese es solo el inicio del fluir por un nuevo conocimiento, llamado Ayurveda.

¡Gratitud Universo, gratitud Madre Tierra, gratitud a los Rishis Védicos, gratitud Ayurveda por permitir incorporar con sabiduría mi sueño de niña! 

Gratitud por permitir que mis manos sean un instrumento al servicio de la Ciencia de la Vida, fluyendo por las vía enérgicas, tocando, liberando y armonizando los centros energético del cuerpo humano.