El viaje de una Alma Femenina por su Luna Llena

Durante un periodo de aproximadamente un año recibí mi luna en fase de la luna llena, al principio no era muy consciente de lo que eso significaba para mi alma. Sentía una fuerte atracción por estar bajo su luz plateada bañándome con su energía en las noches de luna llena. 

Sentaba en un césped cuidado con mucho amor y allí permanecía por algunas horas. A principio tenía la excusa de sentarme a meditar y después tumbaba en posición fetal y así mi alma cansada adormecía en el cálido seno de la Madre Tierra, esa fue mi medicina por algún tiempo. 

Entonces vivía en un pueblo pequeño de Bulgaria y mi contacto con la Diosa Luna era inevitable, ella reinaba con su luz plateada en la oscuridad de aquel cielo.