Tú puedes elegir

La vida nos trae situaciones inesperadas, que toca en nuestros valores, nos desestabiliza y nos causa miedo. Miedo a aceptar, miedo a mirar.   

Ayer ella llegó de forma visible, real, en esa dimensión material y lo primero “¡no es conmigo!, ¡eso no ocurre en mi vida!”. 

Es que el Universo en su sabiduría me deja dormir y soñar con todos los trastornos y por la mañana sigo haciéndome la fuerte. Pero no tarda en volver presentarme, ahora de forma directa, ¡cógelo es tuyo!

¡Oh Dios mío! ¿Qué hago? No puedo está pasando por eso, justo ahora, lloro. Aquellos minutos que intentas responsabilizar el otro y vuelves a tu centro. ¡Sí, es mío!

Acepto, lo recibo, lo miro y sí es mí ahora.

Hora de mirar cómo eso afecta a los demás, porque estamos todos conectados y lo que me pasa a mí también reverbera en la red humana que vivo. 

El mantra: trata a los demás como a ti te gustaría ser tratado. 

La respuesta es la más simple, la verdad. Simples así, ¡no! 

La mente intenta lo suyo, el ego grita y el alma silencia, ¡la verdad!

Con el tiempo descubres que aceptar y vivir el ahora no es sinónimo de fuerza, no es que seas especial, eso es ego. Aceptar es permitirte Ser.

Ser viviendo en la experiencia humana, con la opción de elegir que gafas usar: ¿la de la escasez o de la abundancia? 

Cuando recuerdas que siempre puedes elegir entre el amor y el miedo es libertador. Solo por el hecho de reconocer que eres Luz ya te conectas, vibras, sintonizas con la sabiduría Superior.

Elegir Ser es también asumir tu proceso de desarrollo, reconocer las posibilidades, despertar habilidades y acceder a la realidad que estaba adormecida.

Activa tu nuevo Ser, cocrea, vive en la red de sinapsis amorosa que pulsa para la elevación de nuestra Madre Tierra.